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miércoles, 5 de diciembre de 2012

Es hora de que las grandes marcas dejen de esconderse en la multitud tóxica

Anilinas halogenadas y sustancias químicas perfluoradas son dos cosas de las que probablemente nunca hayas oído hablar antes. Además de ser complicadas de pronunciar, también ambas son sustancias tóxicas, perjudiciales para el medio ambiente y la vida, tanto en agua como en tierra. Algunas anilinas pueden llegar a causar cáncer, y varios productos perfluorados son conocidos por ser tóxicos para la reproducción y el sistema nervioso de los mamíferos.

Terrorífico: 

A pesar de que no estemos familiarizados con estos productos químicos puede pasar que tengamos con ellos una relación más estrecha de lo que creemos, ya que se pueden haber utilizados para fabricar la ropa que llevas puesta.

Estas sustancias químicas peligrosas se detectaron en muestras de agua recogidas en el corazón textil de China, en la provincia costera de Zhejiang. Ahí es donde comienza la conexión con tu ropa. Muchas firmas de moda reconocidas internacionalmente, incluyendo Levi’s Calvin Klein y GAP, confeccionan con tejidos que se fabrican en la zona donde se tomaron las muestras. Así lo podréis leer en nuestro nuevo informe “Puntadas Tóxicas 2: El desfile de la moda”. Y eso significa que muchos de nosotros podamos estar vistiendo moda tóxica.

Aunque China tiene una industria textil grande y próspera que abastece de ropa tanto al mercado nacional como al internacional, hay una falta grave de información sobre los tipos de sustancias químicas que se utilizan y se vierten allí. Por el momento China depende en gran medida de plantas de depuración de aguas residuales para tratar los vertidos procedentes de las fábricas de textil en la provincia de Zhejiang. Aunque estos tratamientos puedan ser eficaces para ciertos tipos de contaminación, como aguas urbanas o residuos líquidos biológicos, hay tóxicos, como las anilinas, que son especialmente peligrosos, ya que pueden traspasar el sistema de depuración y ser vertidas directamente al medio ambiente. La contaminación del agua es un problema de gran escala, con casi el 70% de los lagos, ríos, embalses y otros cursos de agua chinos afectados por algún tipo de contaminación.

Las muestras de agua en las que se detectaron las sustancias tóxicas se recogieron en el efluente de las depuradoras de aguas residuales que utilizan las fábricas textiles, lo que indica que esa contaminación química llega al medio ambiente a través de los vertidos supuestamente depurados.

El problema es localizar a los culpables

Todas las instalaciones de la zona vierten sus aguas a la misma depuradora. Cuando todos se analizan juntos, es imposible saber de qué instalación procede cada sustancia química tóxica. Efectivamente, se esconden en la multitud. Y es fácil para los fabricantes y las marcas que están comprando tejidos de estas instalaciones alegar desconocimiento cuando no hay forma de encontrar el origen de las sustancias químicas peligrosas. Pero no es excusa para  mantener esta contaminación química tóxica.

No es necesario que nuestra ropa venga con estos accesorios tóxicos:  sustancias químicas peligrosas que entran en el medio ambiente no sólo a través de los vertidos procedentes de las fábricas, sino potencialmente también como residuo cuando lavamos la ropa en casa. Existen alternativas, pero como primera medida las instalaciones de fabricación, los proveedores y las marcas de moda tienen que comprometerse con la transparencia. El verdadero reto es superar la falta total de información pública disponible en este momento.

Un cambio está llegando

Justo la semana pasada gracias a tu ayuda Zara, la primera minorista de moda del mundo, se ha comprometido a descontaminar su cadena de suministro y su ropa, eliminando todos los usos y las vertidos de sustancias peligrosas en 2020. Es más, la marca también se ha comprometido a divulgar públicamente información concreta sobre la contaminación de, al menos, 100 de sus proveedores en el Sur Global, incluyendo, al menos, 40 en China para finales de 2013. Este ejercicio de transparencia es un verdadero avance en la forma actual de fabricar ropa y es un paso importante en la prestación a las comunidades locales, periodistas y funcionarios de la información que necesitan para garantizar que los suministros locales de agua no se conviertan en el desagüe de la industria.

Además, es el comienzo de algo más grande

Muchas grandes marcas internacionales han podido durante demasiado tiempo ser capaces de esconderse detrás de cortinas de humo de la industria y siguen fabricando su ropa en un modelo que implica la contaminación tóxica del agua. Incluso firmas que existen desde hace más de un siglo, y que fabrican prendas de las más usadas del mundo, se han empeñado más en revitalizar su imagen de marca que en aplacar los impactos negativos reales que la fabricación de su ropa tiene sobre nuestro entorno.

Hoy se nos oirá desde Madrid

Alrededor del mundo, consumidores, activistas y amantes de la moda en general, se unen en torno a la idea de que la ropa que compramos debe llevar consigo una historia que la que se pueda estar orgulloso y no residuos de sustancias químicas peligrosas. Por eso hoy en Madrid celebramos nuestro Detox Fashion Show, en él queremos que todo el mundo de la moda conozca y reconozca que la industria necesita desintoxicarse y que pidan a los responsables que actúen y tomen medidas individuales urgentes.

Actúa hoy

Ayuda a difundir nuestro nuevo video "Detox Fashion",que revela la verdad tóxica que se esconde detrás de la ropa que compramos. Haz que lo vean en tantas pantallas como sea posible.

Esta semana pasada hemos demostrado a la industria de la moda de lo que somos capaces de cuando estamos juntos. Pero, por desgracia, los vertidos tóxicos desde las fábricas textiles continúan. Aunque Zara es la más grande son muchas otras las que deben seguir sus pasos, reconocer el problema y actuar con urgencia para "descontaminar" la moda y convertirla en Detox.

Fuente: greenpeace.org