Sponsorship

Sponsorship
globalcitizen.org

jueves, 13 de agosto de 2015

Jimmy Cliff: "Bob Marley no fue el artista más importante para el Reggae"

El compositor y cantante jamaicano, pionero de un género musical que conquistó el mundo, repasa su vida en una entrevista entre bambalinas.

Jimmy Cliff (St. James, 1948) tiene unos brillantes y profundos ojos azules de un tono que parece que fueran a cambiar de color como pirata del Caribe. Con la gorra desgastada, vestido de amarillo y naranja chillones, los pelos puntiagudos y desafiantes de su media barba, el jamaicano se pasea por el backstage con una sonrisa deslumbrante. Sudado, tras dos horas de concierto en el que no ha parado de saltar, pide cinco minutos para cambiarse de ropa. Luego, sale del camerino e invita a entrar con un 'adelante' en un gracioso español. Sentado en un taburete, sentencia. 'No puedo imaginar mi vida sin música'.

Es historia viva del reggae, uno de los estilos musicales más universales localizado en Jamaica. Nacido en un suburbio de St. James, en el noroeste de la isla, Cliff, que ha actuado estos días en los festivales de La Mar de Músicas de Cartagena y Jazzaldia de San Sebastián (En España), se crio con lo mínimo en un país muy desigual y pobre. 'Iba al colegio sin zapatos. No me preocupaba tenerlos. Me lavaba los dientes con el dedo, sin pasta ni cepillo', recuerda. Allí absorbió los primeros sonidos callejeros. 'Cuando comencé no existía el reggae en Jamaica. Había otros elementos musicales que lo formaron como mento, calipso, ska. Y en un lugar muy importante estaba lo latino, con ese toque jazz, especialmente llegado de Cuba, Puerto Rico o Venezuela', explica.

Su traslado a Kingston fue determinante. Con esa mezcla sonora, Cliff grabó sus primeras canciones a principios de los años sesenta con el productor Leslie Kong, figura esencial del reggae quien lo escuchó cantar en la calle. Composiciones como Miss Jamaica, con su adictivo skiffle, o Pride and Passion, que supuraba un rhythm and blues elegante y pasional, se convirtieron en éxitos locales. 'Contribuí a buscar un idioma con esos estilos', afirma.

Con su pinta de corsario, el músico ríe a carcajadas cuando se reafirma como un nombre indispensable para el género que Bob Marley puso en el mapa mundial. Cliff cita a pioneros como Joe Higgs, Derrick Morgan o Desmond Dekker y cuenta que ya despuntaba en Kingston cuando llevó a Marley ante Leslie Kong. 'Marley es el más popular, pero no el más importante. Ser el primero en abrir los ojos a la gente y que se preguntasen: ¿Qué es esto? Yo hice eso', explica.

Fichó por Island Records, que difundió el Reggae por todo el planeta, y se instaló en Reino Unido. En 1967, publicó el sobresaliente Hard Road to Travel y se producía un pequeño gran acontecimiento: el Reggae entraba en el mundo del rock. Todo quedó eclipsado en los sesenta: Marley desembarcó también en Island y causó un seísmo. El músico no olvida esa época en la que escribió Vietnam, la mejor canción protesta de la historia según Bob Dylan, protagonizó la película The Harder They Come y entró en contacto con la escena punk británica. 'Conocí a The Clash y especialmente a Joe Strummer. El reggae les inspiró por su mensaje social', dice.

Con una intensa voz aguda, Cliff, que trabaja en un nuevo disco, combinó desde entonces trabajos de solidaridad con grandes causas políticas o sociales con un declarado acercamiento al pop, ejemplificado en Many Rivers to Cross. De pronto, entona I Can See Clearly Now y el camerino se inunda de resonancias soul. 'Soy original. No soy una copia. Mi voz es auténtica, mi estilo también, todo lo que ves es real'.

Fuente: elespectador.com