5 sep. 2019

El aparato represivo chino contra las manifestaciones prodemocracia en Hong Kong #KeepStrong


Dispararon gases lacrimógenos y simultáneamente intentaron despejar una arteria principal del centro de Hong Kong con chorros de agua a presión a los que los manifestantes hicieron frente.

Este pasado sábado continuaron los violentos choques de policías contra manifestantes que ya llevan doce semanas.

La policía exhibió pancartas recordando a los manifestantes que estaban "infringiendo la ley" y podían ser encausados.

Unas manifestaciones que se iniciaron contra la propuesta de ley de extradición que, habría permitido a Beijing acceder a detenidos o a refugiados en territorio hongkonés.

El activista hongkonés Joshua Wong y la también dirigente del partido prodemocrático Demosisto Agnes Chow, detenidos este viernes por la Policía hongkonesa, fueron liberados.

Un tribunal de la ciudad tras prestar declaración les puso en libertad bajo fianza de poco más de mil euros. Pospuso la vista del caso hasta noviembre.


Otros destacados activistas y parlamentarios críticos fueron detenidos y puestos igualmente en libertad a las pocas horas.

En una tensión creciente en la antigua colonia británica un policía fuera de servicio fue apuñalado en una estación de metro este viernes por la noche.

Tres hombres enmascarados le atacaron produciéndoles heridas en espalda, brazos y hombro.


Hong Kong vive su sábado de protestas más tenso tras trece semanas de manifestaciones

Los manifestantes se han enfrentado a la policía con cócteles molotov y ladrillos, mientras los agentes respondían con cañones de agua y gas lacrimógeno.

Cientos de personas volvieron a salir a las calles en el décimo tercer fin de semana consecutivo de manifestaciones contra lo que consideran una erosión de los derechos y libertades en el territorio semiautónomo. Pese a que la manifestación ha sido "prohibida", los manifestantes han logrado reunirse bajo el pretexto de realizar distintas actividades. La tensión con la policía ha llegado a tal punto que se han vivido nefastas escenas represivas en el metro de la ciudad.

Los manifestantes piden la retirada completa del proyecto de extradición, que habría permitido que las personas detenidas en el territorio pudieran ser juzgadas en China. Además, exigen la celebración de elecciones y una investigación sobre la brutalidad policial que aseguran, ha tenido lugar durante las revueltas.