La primera tierra que es nombrada en la Biblia es el Edén. El libro del Génesis dice que "Dios plantó un jardín al Este del Edén, y ahí puso al hombre que había creado". Él sabía que no estaba bien que estuviera solo, entonces también creó a la mujer. "Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne; ella debe ser llamada mujer, porque fue sacada de un hombre. Entonces un hombre debe dejar a sus padres y unirse con su mujer, y se convertirían en una sola carne" (Génesis 2:23-24).
La pareja (Adán y Eva) vivió en un jardín paradisíaco, como nunca antes había existido. A pesar que la ubicación exacta de este se desconoce, hay algunas "descripciones" que nos dan indicaciones o pistas de dónde pudo haberse ubicado en la Tierra. Moisés estableció la locación del Edén en el libro del Génesis (2:10-14): "De Edén salía un río que regaba el jardín, y desde allí se repartía en cuatro brazos. El primero se llama Pishon (Pisón): es el que rodea todo el país de Havilah (Javilá, África del Este), donde hay oro. El oro de aquel país es fino. Allí se encuentra el bedelio y el ónice.













